google.com, pub-1837218537326520, DIRECT, f08c47fec0942fa0 EL TREN DE LA VIDA

sábado, 15 de agosto de 2015

No te aferres a una persona para ser feliz


Ser  feliz sólo depende de ti  y de nadie más.

Si dejamos que  nuestra felicidad dependa de  los demás o a los acontecimientos que nos sucedan sólo podremos ser felices cuando los demas lo deseen y cuando los acontecimientos surjan como los deseamos. Serán los demás y nuestro alrededor los que tengan el poder de decidir sobre nuestra felicidad, siendo pocos los momentos en los que podremos gozar de ella..
Sin embargo, cuando la felicidad tan sólo depende de nosotros mismos y de nada ni nadie más, todo cambia, pues podremos ser felices siempre que así lo deseemos nosotros. Y en realidad eso es la verdadera felicidad!
Cuando la felicidad sólo depende de nosotros y deja de ser la consecuencia de determinados sucesos, es cuando se es verdaderamente feliz.
La verdadera felicidad consiste en ser feliz con todo y a pesar de todo, no sólo en los buenos momentos sino también en los malos. La verdadera felicidad no es un estado de ánimo sino que es una actitud personal, es ser consciente de que la tristeza y el sufrimiento no nos aportan nada bueno y que por ello debemos reducirlos a los momentos estrictamente necesarios (muy pocos) y aprovechar el máximo tiempo posible en ser felices.
Para ser feliz tan sólo hace falta que tomes la firme decisión de querer serlo y comprometerte con esa decisión.
Así que, sé feliz!
“Existen maravillas en todo, aún en la oscuridad y el silencio, y aprendo a estar satisfecho en cualquier estado en que me encuentre.”


lunes, 10 de agosto de 2015

Los niños no tienen miedo de expresar sus emociones y sentimientos.




NO tengas miedo de expresar lo que sientes, la vida es una y quizás no tengas tiempo sino lo dejas para más tarde.


Admiro a la gente que muestran un rostro de: todo esta bien, aunque por dentro esten destruidos.


Mis respetos para todas esas personas, que a pesar que las lastimaron, hoy sonríen como si nada hubiera pasado.


Tan difícil confiar y tan fácil decepcionarse.

La confianza es como el dinero: difícil de ganar y fácil de perder. Es como un cristal, si se rompe, por más que lo pegues nunca va a quedar igual.


Todas las batallas en la vida sirven para enseñarnos algo, inclusive aquellas que perdemos.

Hay momentos de nuestras vidas, en que pensamos que lo hemos perdido todo, incluso llegamos a creer que ya nada tiene sentido. Cuando suceden acontecimientos negativos en nuestras vida, la mejor manera de sobrellevarlos es enfrentado la realidad, y no escapando de ella. Hay que aceptar que no hemos ganado, pero tener en claro que hemos perdido solo una batalla, no la guerra, solo fue un tropezón, y no una caída. Aún así creo que lo más importante, es aprender, porque este tipo de situaciones nos enseñan y mucho. Jamás confíes que lo tienes todo asegurado, porque te llevarás una gran desilusión. Que perder no sea siempre sinónimo de fracaso, que se convierta en ejemplo para trabajar con mayor esfuerzo, empeño, sacrificio y vigor para no rendirse jamás .



El cuenta conmigo son palabras dichas por muchos y cumplidas por pocos


El Ser humano que promete todo es seguro que no hará nada y cada uno que prometa demasiado se encuentra en peligro de utilizar medios diabólicos para llevar a cabo sus promesas y está ya en el camino de la perdición.



domingo, 9 de agosto de 2015

El amor se trata de acariciar no de lastimar...


Si amas una flor, no la recojas, déjala ser. El amor no se trata de posesión sino de APRECIACIÓN 


Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas

Antes de hablar piensa, Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas. 


Evitemos hacer daño a los demás.


Si evitamos hacer daño a los demás, así como robar, mentir,  maltratar o falta de respeto a los padres, codiciar las cosas de otros o envidiar, que  son actitudes negativas que no deseamos para nosotros, estamos cumpliendo no solo con Dios, sino, con nosotros mismos.


miércoles, 5 de agosto de 2015

Desear la superacion no es malo. Lo incorrecto es abrazar las vanidades de la vida y olvidarnos que Dios es el dueño de todo

Desear la superacion no es malo. Lo incorrecto es abrazar las vanidades de la vida y olvidarnos que Dios es el dueño de todo y que solo  el nos bendice en todo lo que hagamos, incluyendo los negocios. Sin embargo debemos ser cuidadoso cuando veamos que las metas que nos hemos trazado se cumplen y adquirimos mayor estatus; debemos estar atentos y colocar en una balanza nuestra fe y las riquezas.
Jesús nos afirma en su palabra: «es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios» (Lucas 18:25)
Las riquezas pueden llegar  a ser el obstáculo mas grande que nos impedirá acercarnos a Dios. Tener una posición económica en abundancia nos deslumbra a tal punto que olvidamos lo mas importante; la comunion El Señor y el ser agradecidos con lo que nos da.
Salomón define con total claridad la abundancia de riquezas: Todo es “vanidad” (Eclesiastés 2:11). Y aunque fue el hombre mas rico sobre la tierra, el no permitió que las riquezas estorbaran su relación con Dios, su vida estaba consagrada a Él. Salomón servía con sus bienes a Jehová y ayudaba a quienes estaban en necesidad.

A Dios le agrada que tengamos riquezas, más NO que ellas tomen el lugar que le pertenece a Él. Seamos agradecidos con el Padre en la abundancia y en la escacez, caminemos con Jesús, entreguemos nuestra vida totalmente a Él, de seguro es lo que mas le importa.