google.com, pub-1837218537326520, DIRECT, f08c47fec0942fa0 EL TREN DE LA VIDA

domingo, 21 de junio de 2015

Querido papá, gracias por todo lo que me diste, el ejemplo que para mi fuiste, y todo cuanto mi hiciste.



Querido papá:

Quiero compartir contigo algunas experiencias que viví a tu lado sin que tú lo supieras, experiencias que de alguna manera apreciaría trasmitirle a mi hijo, cuando sea yo quien lo tenga.
Cuando pensabas que no te veía te escuché pedirle a Dios salud y trabajo para nosotros, así aprendí que existía alguien con quien yo podría conversar en el futuro.
Cuando pensabas que no te veía, te vi preocuparte por tus amigos sanos y por tus amigos enfermos, y así aprendí que todos debemos ayudarnos y cuidarnos unos a otros.
Cuando pensabas que no te veía, te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas que nada tenían, y aprendí que aquellos que tienen, debemos compartirlo con quienes no tienen.
Carta a un gran padre para mí
Cuando pensabas que no te veía, te sentí darme un beso por la noche y me sentí amado y seguro.
Cuando pensabas que no te veía, te vi atender la casa y a todos los que vivimos en ella, y aprendí a cuidar lo que es dado.
Cuando pensabas que no te veía, vi como cumplías con tus responsabilidades, aun cuando no te sentías bien, y aprendí que debo ser responsable cuando crezca.
Cuando pensabas que no te veía, vi tus lágrimas, y entonces aprendí que a veces las cosas duelen, y que está bien llorar.
Cuando pensabas que no te veía, vi que te importaba y quise ser todo lo que puedo llegar a ser.
Cuando pensabas que no te veía, aprendí casi todas las lecciones de la vida que necesito saber para ser una buena persona y también productiva cuando crezca.
Cuando pensabas que no te veía,
Te vi y quise decir:

¡Gracias por todas las cosas que vi, cuando pensabas que no te veía!

Gracias Dios por la vida de mi padre.


A Dios doy gracias por ser mi padre. 
Por tus reproches y consejos. 
Por el bien que me enseñaste 
y de mi ser siempre cuidaste. 

Por ser padre bondadoso, 
lleno de paz y sabiduría. 
Porque amas la verdad. 
Justicia y rectitud en demasía. 

Por ser mi padre amado 
y enseñarme la caridad. 
Sentimientos nobles te cubren. 
No conoces la maldad. 

Caballero noble y parco, 
me enseñaste a luchar. 
Aspirando siempre a lo más alto 
y a mis sueños no renunciar.  

Por aborrecer todo lo malo. 
Por tus celestiales valores. 
Por guiarme de la mano 
en senderos llenos de flores. 

Por tus palabras de aliento 
en mis momentos más tristes. 
Por tus silencios elocuentes 
que me calman dulcemente. 

Por tu mirada sabia y profunda. 
Por tu expresión tan serena. 
Por tu paciencia y tesón. 
Torbellino de cosas buenas. 

Por ser hombre testarudo 
aferrado a tu convicción. 
Por mantener en alto tus ideales 
sin perder la calma o razón. 

Por instruirme en la vida 
y enseñarme a no mentir. 
Por preocuparte por mis problemas 
y recompensa no pedir. 

Por enseñarme nobles valores: 
el amor, rectitud y compasión, 
justicia, desinterés, trabajo, 
caridad, verdad y el perdón. 

Por todos tus desvelos. 
Por tu amor paternal. 
Hombres como tú hay pocos. 
Eres un padre ideal. 

Por cumplir con tus deberes. 
porque nunca me fallaste. 
Porque contigo contar siempre puedo. 
Hoy y siempre mi amor te entrego. 

Porque siempre estás ahí, 
tendiéndome tu cálido abrazo. 
Por ser modelo en mi vida. 
Por siempre creer en mí. 

Por todo esto padre, te aprecio, 
y a Dios de nuevo agradezco 
por en mi vida tenerte a tí.

sábado, 20 de junio de 2015

La mejor herencia que mi padre me dio

Todos los padres quieren  darle lo mejor a sus  hijos. Este deseo natural ha llevado a muchos padres a confundirse y a centrarse en darle lo mejor en sentido material.
Lo mejor que podemos darle a nuestros hijos es amor y tiempo. El amor y el tiempo no se pueden comprar con dinero y nadie te puede remplazar en la tarea de amar a tus hijos.  El amor él lo principal. Y nunca nadie pudo reemplazar el tiempo que pasa con sus hijos, con un buen regalo.

La mejor herencia es el amor que damos a nuestros hijos.

Un buen padre es el que siempre dedica tiempo a sus hijos aún después de haber tenido una dura jornada de trabajo.


Un buen padre vive su vida diaria como si fuera su último día. Invierte tiempo en sus hijos porque sabe que ese tiempo  no se puede recuperar la próxima semana, el próximo mes o el próximo año. 

Gracias papá, por cuidarme siempre, por ser mi guía, mi horizonte, mi limite...







Gracias papá, por cuidarme siempre, por ser mi guía, mi horizonte, mi limite ante los excesos, mi amigo y mi mejor consejero, y sobre todo, por darme la oportunidad de ser tu hijo.

martes, 16 de junio de 2015

Como veía yo a papá en cada etapa de mi vida


Y tu como veías a tu padre en las diferentes etapas de tu vida? 




MI PADRE, CUANDO YO TENÍA...

4 años : Mi papá puede hacer de todo.
5 años : Mi papá sabe un montón.
6 años : Mi papá es más inteligente que el tuyo.
8 años : Mi papá no sabe exactamente todo.
10 años : En la época en que mi papá creció,
las cosas seguramente eran distintas.
12 años : Oh, bueno, claro,mi padre no sabe nada de eso.
Es demasiado viejo para recordar su infancia.
14 años : No le hagas caso a mi viejo.
¡Es tan anticuado!
21 años : ¿Él? Por favor, está fuera de onda,
sin recuperación posible.
25 años : Papá sabe un poco de eso,
pero no puede ser de otra manera,
puesto que ya tiene sus años.
30 años : No voy a hacer nada hasta no hablar con papá.
40 años : Me pregunto cómo habría manejado esto papá.
Era inteligente y tenía un mundo de experiencia.
50 años : Daría cualquier cosa por que papá estuviera aquí
para poder hablar esto con él.
Lástima que no valoré lo inteligente que era.

Podría haber aprendido mucho de él.

sábado, 13 de junio de 2015

martes, 9 de junio de 2015

Que tus palabras sean mejor que tu silencio

Que tus palabras sean mejor que tu silencio.




El joven discípulo de un sabio filósofo llega a casa de éste y le dice:
-Oye, maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…
-¡Espera! lo interrumpe el filósofo-.
¿Ya has hecho pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?
-¿Las tres rejas?
-Sí. La primera es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
-No. Lo oí comentar a unos vecinos.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?
-No, en realidad no. Al contrario…
-¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
-A decir verdad, no.
-Entonces -dijo el sabio sonriendo-, si no es verdadero, ni bueno ni necesario, enterrémoslo en el olvido.

Valora a las personas por lo que son y no por lo que aparentan.




Un hombre se encontraba en una tienda colocando un anuncio en la puerta que decía:
"Hermosos perros en venta".
De pronto un niñito apareció en la tienda preguntando cual era el precio de los perritos.
El dueño contestó que oscilaba entre 30 y 50. El niño metió la mano en su bolsillo, sacó unas monedas y dijo: "Sólo tengo 2.37, ¿puedo verlos?".
El hombre sonrió y silbó. De la trastienda salió su perra corriendo seguida por cinco perritos. Uno de los perritos estaba quedándose considerablemente atrás. El niño inmediatamente señaló al perrito rezagado que cojeaba y preguntó que le pasaba.
El hombre le explicó que cuando el perrito nació, el veterinario le dijo que tenía una cadera defectuosa y que cojearía por el resto de su vida.
El niño se emocionó mucho y exclamó: "¡Ese es el perrito que yo quiero comprar!".
Pero el hombre replicó: "No, tú no vas a comprar ese cachorro, si tú realmente lo quieres, yo te lo regalo".
El niño entonces se disgustó, y mirando directo a los ojos del hombre le dijo: "Yo no quiero que usted me lo regale. Él vale tanto como los otros perritos y yo le pagaré el precio completo". "Le voy a dar mis 2.37 ahora y 50 centavos cada mes hasta que lo haya pagado completo".
El hombre insistió contestando: " Tú en verdad no querrás comprar ese perrito, hijo. Él nunca será capaz de correr, saltar y jugar como los otros perritos".
El niño se agachó y se levantó la pierna de su pantalón para mostrar su pierna izquierda, cruelmente retorcida e inutilizada, soportada por un gran aparato de metal. Miró de nuevo al hombre y le dijo: "Bueno, yo no puedo correr muy bien tampoco, y el perrito necesitará a alguien que lo entienda".
El hombre estaba ahora mordiéndose el labio, y sus ojos se llenaron de lágrimas. Sonrió sonrió y dijo: "Hijo, sólo espero y rezo para que cada uno de estos cachorritos tenga un dueño como tú".

En la vida no importa quién eres, sino que alguien te aprecie por lo que eres, y te acepte y te amé incondicionalmente.

Si Dios cuida de las aves mucho más cuidará de ti






Si DIOS cuida de las aves mucho más cuidará de ti!!!
No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo.
¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?

Miren las aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, DIOS que está en el cielo les da de comer. ¡Y ustedes valen más que las aves!